Publicado: 22 de Noviembre de 2017

El 24 de noviembre y el 27 de noviembre de 2017 se celebran los ansiados por muchos Black Friday y Cyber Monday. Se trata de dos días en los que los comercios rebajan los precios de sus productos y los consumidores buscan gangas aprovechándose de los descuentos ofertados (el viernes en los establecimientos físicos y el lunes mediante compraventas online).


Los aspectos legales, desde la perspectiva del consumidor, a tener en cuenta son los siguientes:


1.- No todos los comercios realizan este tipo de descuentos.

La Ley 7/96 de 15 de enero de Ordenación del Comercio Minorista da plena libertad a los comerciantes, que han da decidir si van a aplicar este tipo de descuentos (Black Friday o Cyber Monday).


2.- La calidad de los productos ha de ser la misma que el resto del año.

La calidad de los artículos debe no debe variar de la que se ha estado ofertando el resto del año, es decir, los comerciantes no pueden aprovechar estos días especiales para comercializar productos que se encuentren deteriorados, de mala calidad o que sean de otras temporadas.


3.- En la etiqueta ha de aparecer el precio sin y con descuento.

En cuanto al Black Friday, uno de los requisitos más relevantes y que en la práctica no se dan siempre es que en las etiquetas deben aparecer dos precios, por un lado, el precio previo al día del Black Friday y, por otro lado, el precio tras la aplicación del descuento.


4.- Método de pago.

El método de pago durante los días de descuentos del Black Friday y el Cyber Monday no ha de variar en relación a los usados el resto del año. Por otro lado, la Ley 7/96 solo obliga a los comerciantes a informar a los consumidores si pueden realizar el pago con tarjeta o no y por qué importes. Es decir, si el vendedor decide no cobrar con tarjeta hasta un mínimo importe, y tal hecho está señalizado de manera visible de cara al público, el consumidor habrá de aceptar tal circunstancia.


5.- Sobre la devolución del dinero.

En relación a la devolución del dinero, existen establecimientos que suelen devolver el importe íntegro en caso de devolución. Bien es cierto, que otras muchas en lugar de devolver el importe abonado, realizan bonos o vales para la adquisición de otros productos. En ambos casos el consumidor ha de conservar el ticket o factura de la compra.

Asimismo, en relación a las compras online, el período de devolución suele estar alrededor de los 14 días, aunque el mismo podría variar.


6.- Conservación del ticket o de la factura por el consumidor. Obligatoriedad del vendedor a disponer de hoja de reclamaciones.

Para la acreditación de la compra por el consumidor en caso de realizar cualquier tipo de reclamación, el mismo ha de conservar el ticket o factura de la compra efectuada, igual que en el resto del año.


Igualmente, el vendedor ha de disponer de hoja de reclamaciones en el establecimiento del que se trate para que el consumidor pueda rellenar el mismo y tras depositar una copia en el establecimiento, poder dirigir el escrito correspondiente o los organismos oficiales competentes en materia de consumo.


7.- El Cyber Monday y las compras online

Centrándonos en el Cyber Monday por el carácter especial de las compraventas realizadas online, hay que decir que cada vez más gente procede a adquirir los artículos deseados mediante este tipo de transacciones.

Es imprescindible acceder a páginas de confianza evitando las direcciones web poco fiables. Lo más recomendado es que sean páginas que empiecen por “https” y que la propia página tenga toda la información necesaria: gastos de envío, contacto, condiciones de entrega, etc.

Aun así, hoy en día todas las entidades ofrecen sistemas de pago seguro, que en caso de incidencias ofrecen a los consumidores los medios adecuados para poder contactar con el vendedor y resolver las incidencias de las que se trate.

Hoy en día todas las entidades le ofrecen sistemas de pago seguro, pero en caso de que le ocurra cualquier incidencia debe ponerlo en conocimiento de la empresa a través de los

Aunque en los casos en los que la incidencia no es resuelta por el vendedor o la reclamación no es atendida, el consumidor siempre puede dirigirse a los órganos de Consumo españoles (en caso de que la empresa está ubicada o tiene domicilio conocido en España) o ante el Centro Europeo de Información al Consumidor (en caso de que la empresa tiene su sede en algún país miembro de la Unión Europea).

A pesar de ello, lo más recomendable sería buscar asesoramiento jurídico especializado en materia de consumidores y usuarios.